¿A donde vamos a parar?
Es sorprendente la cantidad de personas hoy en día que no saben a donde van, no caminan, no vuelan, no nadan, solo se dejan arrastrar por las olas de las decisiones de otros, de vez en cuando diciendo que si o que no, tan solo flotan en ese basto mundo lleno de caminantes errantes. He visto algunos hundirse por tanto tiempo que creí que ya habían muerto, que de sus cuerpos toda esperanza había sido borrada.
Más sin embargo se levantan a fingir que todo esta bien, trayendo consigo su miseria y arrastrándola por aquí y por allá, en busca de nada, tomando de todo.
Entonces, me pregunto: ¿A donde vamos a parar? ¿Por qué estamos en estas circunstancias? y antes de siquiera pensar en la respuesta vienen muchas más preguntas a mi, pero las que resaltan son ¿Para donde queremos ir? y ¿Estamos realmente andando en esa dirección? o en este caso ¿Estamos realmente dejándonos arrastrar en esa dirección? Nos falta una pizca de pasión y una tonelada de determinación, es que cuando no hay esto es tan fácil perder el camino, de repente todos los caminos lucen grises, aburridos, sin ningún atractivo.
Lo más razonable sería cambiar de ojos, porque al parecer esos ya no funcionan, pero, no todos tenemos unos ojos extras en el bolsillo, podríamos intentar poner semillas de pasión en las dos cavidades maltrechas donde deberían ir esos ojos, tan solo para ver que pasa. Lo más probable debido al daño del lugar es que solo florezcan pasiones efímeras que, luego arrancaremos y haremos de esas cavidades unos hoyos, donde sembraremos más y más pasiones volviéndonos adictos a estas.
Algunos, tendrán suerte y por un tropiezo tomaran el camino acertado, ese donde querían estar. Lo difícil será notarlo a tiempo, antes de desviarse, y sí, usaron muchas semillas va ser imposible.
Comentarios
Publicar un comentario